Cuando algo no está por salir no sale.
Muchos planetas deben alinearse para que
las cosas salieran tan horriblemente mal como salieron en la tarde del sábado
en el Municipal de Villablino.
Bien es cierto que el equipo viajaba con varias bajas importantes. Pero aún así, con el convencimiento de que se podían hacer las
cosas bien y traernos de Laciana los tres puntos.
Pero por unas cosas o por otras, quizá
salimos fríos, quizá relajación, quizá falta de convencimiento en lo que
debíamos hacer, el partido comenzó a torcerse desde el principio con parciales
que oscilaban entre una ventaja de tres a seis goles para los locales.
Esta situación hizo crecerse a los
lacianegos y minó la débil moral hecasiana, llena de dudas en ataque, muy espesos
toda la tarde, y desconocidos en defensa (tanto es así, que los de El Ejido
llegaron al descanso sin ni tan sólo una tarjeta amarilla en su haber, lo que
habla bien a las claras de la endeblez de la defensa, otro hora santo y seña de
los leoneses) y con una errática aportación en portería.
A pesar de lo cual el desastre al descanso no lo era tanto
13-10.
La segunda parte empezó con malas
noticias. Precipitaciones que acabaron por aumentar a cinco la brecha en el
marcador, con un Hecas desconocido, fallando mucho en ataque, y donde sólo David
Turras “el mariachi” (7 de 9) y Carlos “El escanciador” Graña mantenían el
tipo.
Los de Hecas prueban su defensa 5:1 sin
la frescura necesaria en los jugadores puesto que poco se aportó desde la
segunda unidad que esperaba turno en el banquillo.
Sólo unas últimas gotas de pundonor y de
clase de Batu desde el extremo derecho, reencontrándose con el gol después de
una primera mitad aciaga; y una extenuada defensa individual en los últimos 5
minutos hizo creer en el milagro que finalmente no sucedió.
Mal día en general para todos, aunque
mención aparte merecería la calamitosa actuación arbitral de Esther (para el
que suscribe la mejor árbitro de la categoría aunque ayer estuviese
desconocida) y Laura, que no sirve ni de excusa, ni de consuelo, por cuanto
nosotros no hicimos nuestros deberes.

No pasa nada, hay que seguir trabajando...quedan dos partidos complicados que debemos rascar algún puntillo...La paciencia es la madre de la ciencia
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